“La moral como ciencia de las costumbres” (E. Durkheim) y “la mentalidad primitiva” (L. Lévy-Bruhl); pero…

•octubre 22, 2010 • 1 comentario

 

Para Durkheim:

La estructura religiosa como fundamento de la conciencia del espíritu del ser humano ha estado siempre ligada a la transición de una vida mensurable en el tiempo convencional, pero, sobre todo, al rito mágico por medio del cual era posible traspasar esa frontera y seguir “viviendo” más allá de la contingencia Seguir leyendo ‘“La moral como ciencia de las costumbres” (E. Durkheim) y “la mentalidad primitiva” (L. Lévy-Bruhl); pero…’

Jorge Luis Borges: «Yesterdays»

•octubre 17, 2010 • Dejar un comentario

Escribió Jorge Luis Borges un poema que siempre me llamó la atención en lo que a la búsqueda de su identidad concierne. Volvía siempre sobre él -yo que no soy especialmente borgeano (aunque también)-, y finalmente me decidí a interpretar lo que para mí significó aquel empeño suyo resuelto en ese poema. Es probable que, pasados ya diez años desde la escritura de esta notica, la síntesis esté más que superada, incluso para mí. Pero la dispongo aquí por si pudiera interesar a alguien.

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Desde una de sus últimas miradas vitales, Borges lanza una ojeada evocadora a sus «ayeres». El acento autobiográfico resulta patente desde el comienzo (vv. 1-4) y el que lo haga desde la vejez lo corroboran los versos 26 y 27. En esta visión recordatoria se observa la proverbial inclinación de Borges por los libros, por la cultura literaria en su más amplio y polimorfo sentido. El poema podría bien ubicarse dentro de un ámbito vital del que es síntesis genética y experiencial, y en su escritura no desecha el empleo de, sobre todo, metáforas y metonimias (recursos estilísticos significativamente sintetizadores) y anáforas que blindan sus certezas. La primera afirmación en torno a su genésis contiene no sólo la constatación de no estricta pertenencia a las culturas de las que procede («soy y no soy» —v. 5— ), sino que muy bien esta afirmación podría oponerse a la metafísica duda de Hamlet. No se trata de una disyunción (ser o no ser; pertenecer o no pertenecer), sino de una conjunción, sin alternancia: es y, a la vez, no es consecuente de sus antecedentes genésicos. En tono poco conciliador alude a su ascendencia hispana con un término que incluso en uno de nuestros contextos geográficos insulares se emplea en sentido peyorativo («godo» —v. 3—), cuyos hijos opusieron a los indígenas («las lanzas del desierto» —vv. 3-4—) sus largos años de combate («polvo incalculable» —v. 4—). La única duda (que es, paradójicamente, a la vez, una afirmación) se establece en el verso 5 mediante la antítesis citada. A partir del verso 10 la anáfora verbal «soy» (reiterada en los versos 16, 22, 25, 29 y 31) constituye la afirmación y confirmación de lo que Borges es. Y este «es» hay que tomarlo en su pleno sentido esencial frente a cualquier accidentalidad, contingencia o conjetura (1). Borges manifiesta, ya en el ocaso de su existencia, lo que le ha hecho ser  y, a lo largo de la síntesis que refleja el poema, debe necesariamente suministrarnos esa información existencial, experiencial, vivida por medio de una serie de símbolos que se sitúan en el centro mismo de sus pasiones literarias, bibliófilas, lectoras… Así, Charles Algernon Swinburne constituye su primera experiencia poética y, citado en el poema, el umbral de su formación literaria. Swinburne es Swinburne pero es, además, poesía, armonía, experiencia lumínica de origen sajón. Buenos Aires y la Córdoba argentina no son, obviamente, meras citas geográficas, sino la referencia de su cultura criolla y, por extensión, hispana. Otro tanto puede decirse de la Córdoba española como síntesis evocativa de la cultura islámica; de Ginebra, donde transcurrió buena parte de su vida y lugar de su muerte; de Nara  (antigua capital de Japón y símbolo de un decadente imperio además de ilustrativo origen de la «tinta china«) e Islandia (o Thule), referencia inequívoca de una cultura mitológica que entusiasmaba a Borges y a la que dedicó notable atención. No es por casualidad, tal vez, que, con independencia de que sean hilos conductores para el análisis de su obra, los términos «azar» y «destino» (v. 11) se asocien en esta estrofa al topónimo Islandia (es conocido que cuando un vikingo era desterrado llevaba consigo las puertas de su casa, que arrojaba al mar; el azar hacía varar estas puertas en una costa, lugar que el desterrado destinaba como residencia durante su ostracismo: así se fundó Reikjavik)(2), referencias que dan pábulo y testimonian su cultura cosmopolita, además de revelarse como nombres que encierran síntesis de intensas y extensas experiencias. Del mismo modo, los «dos crepúsculos» no son simples crepúsculos, sino la decadencia, por un lado, del imperio británico y, por otro, del imperio español, a los que el poeta no tanto sirve, sino de los que también se sirve (v.18). El calificativo «ignorante» (v. 20) atribuido a la luna testimoniaría la sustancial necesidad de que ésta sólo abandonaría su imagen meramente cosmográfica mediante una contextualización literaria o científica; en este sentido hay que tomar, pues, las citas de Virgilio y de Galileo. En el primer caso, como pretexto literario que nos remite a la Eneida (recuérdese el diálogo entre Dido y Eneas en Cartago) y, en el segundo, a la defensa de las leyes de la gravedad de Copérnico asumidas por Galileo. El grabado está llevado al poema como, efectivamente, la imagen del Apocalipsis en exacta correlación con su casi ceguera durante el tiempo que escribe el poema. La «errónea memoria» (v. 25) lo es por su ceguedad acaso. No se le presenta el Apocalipsis en sus términos puramente visuales (pues el grabado sólo evoca, desencadenándola, la emoción), sino en su forma sensitiva asociada a los últimos años de su vida. Ve, en cambio, un horizonte ausente de cosas, aunque luminoso, ahora tal vez opaco (vv. 29-30). En el prólogo a sus Obras completas publicadas en un volumen en 1974 en Buenos Aires (3), dice Borges:  (…) me place comprobar la variedad de asuntos que abarcan. La patria, los azares de los mayores, las literaturas que honran las lenguas de los hombres, las filosofías que he tratado de penetrar, los atardeceres, los ocios, las desgarradas orillas de mi ciudad, mi ciudad, las ciudades, los desiertos… los sueños olvidados y recuperados, el tiempo, los símbolos, los mitos distintos pero análogos… Felizmente, no nos debemos a una sola tradición; podemos aspirar a todas. (La cursivas son mías).

Borges es, así lo verifica el último verso, un reflejo de todas esas cosas; él es la alegoría de su aprendizaje; él es la reproducción de todos los textos (ojeados, hojeados y no leídos); él es, en el epitafio mismo, texto, pues comúnmente es texto el epitafio.

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(1) En el tempranísimo poema «Líneas que pude haber escrito y perdido hacia 1922» (Obras completas, I, Barcelona, Círculo de Lectores, 1995, página 71), Borges sí manifiesta esa duda: «los sajones, los árabes y los godos/que, sin saberlo, me engendraron,/¿soy esas cosas y las otras/o son llaves secretas y arduas álgebras/de lo que no sabremos nunca?//

(2) Juan Eduardo Cirlot, Diccionario de símbolos, 5ª ed., Barcelona, Labor, 1981, página 387.

(3) Reproducido en la revista Anthropos. «Suplementos». 4, Barcelona, julio-agosto (1987), página 7.

Lo subjetivo como objetivo: Roland Barthes “La cámara lúcida.”

•junio 8, 2010 • Dejar un comentario
 
 
 
 

 

 

No sabemos de qué dedujo Dalí (“La fotografía es el arte más noble”) la nobleza artística de la fotografía. No lo explica; su pronunciamiento pudo quizá deberse a que la fotografía responde a la exigencia de fijar fielmente (de aquí tal vez la nobleza, la lealtad…) la realidad contextual. El aserto de Dalí daría pábulo al desarrollo de un tratado «objetivo» de la fotografía. Sin embargo, Seguir leyendo ‘Lo subjetivo como objetivo: Roland Barthes “La cámara lúcida.”’

Luis Antonio de Villena: «10 menos 30. La ruptura interior en la «poesía de la experiencia» (Y otros argumentos)

•junio 7, 2010 • 4 comentarios

Preámbulo necesario

Como hongos tras la benigna lluvia en tiempo propicio, abonado el somonte literario por el mantillo de innumerables nombres de aspirantes, brotan en nuestro país las antologías poéticas cuyos principales objetivos, a nuestro parecer, serían, por un lado, fijar la dispersión o corregirla y, por otro (acaso el más importante para el antólogo), el de orientar el gusto, nunca disociado Seguir leyendo ‘Luis Antonio de Villena: «10 menos 30. La ruptura interior en la «poesía de la experiencia» (Y otros argumentos)’

¿Hasta qué punto podemos considerar la cultura postmodernista como una reacción contra el modernismo?

•junio 3, 2010 • 1 comentario

El modernismo

El Modernismo histórico, el movimiento que trató de acabar con el realismo y el naturalismo de finales del siglo XIX (para ser exactos, incluso el naturalismo convive todavía en algunos lugares de Europa con el naciente Modernismo), constituyó, en cierto modo, una vuelta al romanticismo. Sin embargo, el Modernismo constituye también un movimiento estético que no Seguir leyendo ‘¿Hasta qué punto podemos considerar la cultura postmodernista como una reacción contra el modernismo?’

PINTORES DEL REINADO DE FELIPE IV

•marzo 14, 2010 • 2 comentarios

Juan Valdés Leal: "Finis gloria mundi"

Juan Valdés Leal: "In ictu oculi"

En ningún otro período de la historia quizá han estado las artes todas tan próximas a la realidad, tan cercanas a la sociedad que las demanda, pero tan alejadas, a su vez, de ambas. Es el XVII el siglo de las grandes contradicciones, el de la convivencia de sobresalientes oposiciones (realismo junto a idealismo; boato y despilfarro de la Corte junto a la gran crisis económica; religiosidad católica junto a paganismo…)
Tal vez sea el siglo XVII, además, el período en el que con más convicción se Seguir leyendo ‘PINTORES DEL REINADO DE FELIPE IV’

EL AMOR EN LA POESÍA DE FRANCISCO DE ALDANA: MATERIALIDAD Y ESPIRITUALIDAD

•marzo 12, 2010 • Dejar un comentario

Nota previa

La escasa bibliografía —y parcial en buena parte— sobre la figura literaria del capitán Francisco de Aldana, hace concebir un planteamiento esperanzador que indague monográficamente en aspectos que otros estudios sólo tangencialmente o de forma globalizadora han abordado. Me estoy refiriendo, por ejemplo, a la caracterización del mito en la poesía de Aldana. Acaso por ser la mitología tema manido de la literatura de los Siglos de Oro, y sobre todo en la del siglo XVI, o por la existencia de enjundiosos estudios generalizados como el de José María de Cossío, las posibilidades críticas sobre el particular no han aflorado, pero ello no obsta para que pueda Seguir leyendo ‘EL AMOR EN LA POESÍA DE FRANCISCO DE ALDANA: MATERIALIDAD Y ESPIRITUALIDAD’

¿QUÉ TIPO DE LIBERTAD DEMANDABAN LOS BEAT? LIBERTAD PARA QUÉ Y VINIENDO DE QUIÉN

•febrero 17, 2010 • Dejar un comentario

Allen Ginsberg

La libertad carece de tipos, de especies. La libertad es un concepto absoluto que no admite matices salvo desde una perspectiva corta de vista o ligada a intereses parciales abstractos (políticos, religiosos, económicos). El contexto histórico y el lugar en que surge la Beat Generation determina, sin embargo, por sus peculiaridades, que su aspiración, sus demandas de libertad, sean, asimismo, absolutas, y ello porque la sociedad norteamericana de los años Seguir leyendo ‘¿QUÉ TIPO DE LIBERTAD DEMANDABAN LOS BEAT? LIBERTAD PARA QUÉ Y VINIENDO DE QUIÉN’

KURT SCHWITTERS: “An Anna Blume”, un poema dadaísta, pero no tanto (con sus versiones en alemán, español, inglés y francés)

•febrero 16, 2010 • 2 comentarios

Kurt Schwitters (Hannover, 20 de junio de 1887 – Kendal, 8 de enero de 1948), destacó, sobre todo, por su actividad artística más que literaria. De hecho, el nombre de Schwitters está, como uno de los iniciadores, estrechamente unido a la corriente del assemblage —de tanto predicamento posterior en las décadas de 1940-1950 en Estados Unidos— y cuya técnica Seguir leyendo ‘KURT SCHWITTERS: “An Anna Blume”, un poema dadaísta, pero no tanto (con sus versiones en alemán, español, inglés y francés)’

Antoni Tàpies

•febrero 16, 2010 • Dejar un comentario

«Se vive la muerte y no la vida» constituye un argumento que, dicho con sinceridad, nos descubre el verdadero drama de la existencia. Desde que el hombre tiene conciencia de sí, ha sido la muerte uno, si no el único, Seguir leyendo ‘Antoni Tàpies’